ZAZIL,
Más que perfumes, Perfumes de Autor.

Nuestras fragancias están hechas para tu cuerpo, mente y alma; compuestas con ingredientes naturales, como por ejemplo, el alcohol de cereal, para garantizar la calidad y asegurarnos que puedas sentir cada ingrediente tal y cómo es.

Apasionados de las fragancias, los momentos y las sensaciones, creamos nuestros perfumes para que generen experiencias únicas. Nuestros perfumes de autor están hechos con las esencias más puras, respetando la naturaleza de sus ingredientes y garantizando la calidad que tu cuerpo y espíritu merecen.

¿Alguna vez pensaste por qué cerramos los ojos cuando olemos un perfume delicioso? Cerrar los ojos despierta los sentidos, hace que cada nota y cada ingrediente se sienta más presente.

Los aromas viajan a través de las fosas nasales e impactan en la placa olfatoria, viajando hasta el centro emocional del cerebro; es por ello que los recuerdos se graban fuertemente de la mano de los aromas que rodearon ese momento. Es increíble que algo tan técnico sea tan mágico y tan maravilloso, como conocer una fragancia y sentir que es tuya.

En ZAZIL decimos que hay química porque usamos los elementos que nos da la naturaleza con las herramientas que nos da la tecnología, para brindarte fragancias de altísima calidad. Hay química cuando la fragancia ZAZIL está en el aire y en ese instante sentís que te conectaste con la naturaleza.

Pensamos cada fragancia para que te represente y esté en perfecta armonía con vos.

Nos enorgullece decir que ZAZIL es una marca libre de crueldad animal, (CRUELTY FREE), porque en  los procesos de elaboración y testeo no fue sometido ningún animal.

“Las notas aromáticas vienen a ser como abecedario y un acorde
aromático es una palabra. Entonces, la fragancia es un poema
compuesto por acordes combinados de manera tal que generen
sensaciones y experiencias que, en el caso de ZAZIL, son únicas.”

PERFUMISTA

Patricia Ostapchuk es la perfumista y co-creadora de ZAZIL.

Patricia Ostapchuk Perfumista

LA PERFUMISTA DE LOS AROMAS ARGENTINOS

Por   Martha Wolff – Escritora y Periodista.

 

Cuando se celebró el Día del Periodista en una reunión de mujeres empresarias- FECOBA- conocí a Patricia Ostapchuk, una Bioquímica que es Perfumista y que se dedica a lograr perfumes de autor  inspirados en aromas argentinos. Me pareció que recordando la película “Perfume de Mujer” que entrevistarla sería apasionante y así fué..
Ante mis preguntas ella con frescura me contó su historia y de cómo había nacido en ella ese vocación devenida luego en profesión.

Ella es casi cordobesa porque había pasado la mayor parte de su infancia, desde 6 a los 12 años en Villa General Belgrano, y que le gustaba ir a pasear por el pueblo en bicicleta. Otro placer era  ir a un arroyo  cercano  a una cuadra de su casa y donde recorriendo en sus andanzas descubrió que los olores despertaban en su olfato más interés que los otros sentidos. Evocando sus años de infancia contó que era muy feliz en ese pequeño remanso de agua donde encontraba paz porque la atraía la variedad de verdes de las plantas,  los árboles y  la naturaleza de su alrededor. Así pasaba sus días cálidos además de estar atenta a todo lo que se elaboraba casero.

Lo que más las atraía eran los aromas que se desprendían de lo que se cocinaba y de los materiales con los que se preparaban. También los panales de abeja naturales que estaban en los árboles de su casa y le encantaba oler el aroma de la miel. Recuerdo que quedó tan grabado que entre los perfumes de logró  hay uno que se llama “VALLE” que contiene miel inspirado en esa vivencias. Patricia con vocación de seguir las fragancias caseras  le encantaban los aromas que se desprendían del horno de barro donde se elaboraba el pan casero cuando estaba  calentito despidiendo perfume a calor hogareño. También se sumaba a su curiosidad cuando en invierno encendían la salamandra y al encenderla  las maderas se iban quemando y se ahumaban inundando bálsamos húmedos que se asemejaban haber estado en un bosque. Eran maderas de los árboles añosos que rodeaban su  casa.

Por lo que relató  Patricia, desde pequeña tuvo afinidad y apreciación por los perfumes de cada cosa.  Reafirmó su  deseo de ser perfumista cuando aprendió que el olfato atraviesa todas las experiencias que se viven y que luego se transforman en recuerdos.

Ante  esta personalidad tan definida a  temprana edad de querer llegar a ser perfumista lo consiguió después de mucha dedicación, sacrificio, y esfuerzo. 

Ella fue creciendo con esa idea y a los 15 años ya estaba segura que para encaminarse a su obsesión debía seguir la carrera de Bioquímica. Le gustaba la química al darse  cuenta que la vida  gira alrededor de reacciones químicas, y en el perfume ocurren reacciones entre distintas moléculas, que generan nuevos productos, con aromas distintos a los originales y en la química de las fragancias dos más dos da seis. En la carrera que eligió ella sabía que iba a aprender química y también sobre el cuerpo humano, la fisiología, los sentidos y la estrecha relación entre los aromas, el olfato, la fijación de los recuerdos, y las emociones desencadenadas por los que nos rodea.Al recibir el título de Bioquímica comenzó la especialización de perfumista que había soñado.

Patricia Ostapchuk Perfumista

Para ser perfumista me explicó que es una  especialización en la que hay mucho que estudiar y  entrenar por años la nariz, para identificar cada uno de los aromas de las materias primas, las cuales se llaman NOTAS AROMÁTICAS. Luego viene la conformación de un ACORDE AROMÁTICO, que finalmente contendrá la fragancia del perfume. Y para lograr una rica fragancia es una tarea que lleva meses hasta obtener la composición exacta, através de un proceso  apasionante. Porque cada perfume que se crea es una obra nueva, que necesita un recorrido distinto a los anteriores.

La perfumista de ZAZIL, para lograr un perfume que tiene que ver con el sur del país, relató cómo fue su inspiración para la creación de la fragancia del perfume que se había propuesto. Allí fue a observar, tanto la vegetación como las flores, las sensaciones y los aromas, además de caminar a orillas del lago Perito Moreno sumando el fresco, la brisa, y lo aireado de la atmósfera. Con ese cúmulo de sensaciones, al regresar,  fue a trabajar y trasladar todo ese bagaje de sensaciones hasta que la fragancia del perfume salió, y es al que llamó “MANANTIAL”.

Pero esta apasionada mujer por los aromas, además, vive en un entorno de perfumes, ya que en su hogar actual tiene un limonero que usa para  comidas o en jugos con jengibre y menta. Y ama su flor de azahar impregnando con su aroma la casa como otras plantas que convierten a su hogar, un perfumadero natural. En una palabra, es una mujer con un olfato enviciado de placeres olfativos.

En su casa, que es antigua, tiene su laboratorio y lo armó en una de las habitaciones desde donde mira las plantas para inspirarse junto al canto de los pájaros que la visitan.  Un cuadro vivo para un perfume vivo como le gusta lograr con alegría y felicidad.

Patricia ama lo que hace. Ser perfumista es muy femenino y tiene un romance con la vida y la profesión.